13 de agosto de 2025
Cuando dos personas deciden poner fin a su matrimonio, la vivienda familiar suele ser un punto de fricción. ¿La vendemos a un tercero? ¿Qué pasa con la hipoteca? ¿Mejor que se la quede uno de los dos? Vender piso tras divorcio puede ser un proceso delicado.
Sin embargo, con asesoramiento profesional, una buena planificación y con unos objetivos claros, es posible llegar a un acuerdo justo y sin conflictos.
Este artículo, os servirá de guía práctica para conocer todas las opciones que hay sobre la mesa, los pasos a seguir y algunos consejos para evitar pérdidas económicas o enfrentamientos que retrasen la venta.
Vender la vivienda en común a un tercero suele ser la opción habitual, sobre todo, si no se tienen hijos en común.
En este caso, la vivienda se pone a la venta y el beneficio obtenido se reparte en función de la titularidad de cada uno.
Una alternativa justa si ninguno de los dos quiere quedarse con la propiedad.
Si uno de los dos cónyuges desea quedarse con la propiedad – y el otro está de acuerdo – puede comprarle su porcentaje y así pasar a ser propietario único.
Para evitar posibles conflictos en cuanto al valor de la venta, se recomienda pactar el precio de la transmisión a partir de una valoración objetiva realizada por un tercero.
Por último, para formalizar el cambio de titularidad de la vivienda, ambas partes deberán acudir al notario para que la operación tenga validez.
Este procedimiento se recomienda cuando una de las partes quiere quedarse con la vivienda, pero hay hipoteca pendiente.
A diferencia de la compraventa tradicional, la extinción del condominio se considera una reorganización de la propiedad, por lo que las ventajas fiscales son importantes: únicamente se paga el 1% de Actos Jurídicos Documentados (frente al 10% de ITP que se debe pagar en una compraventa tradicional).
Es habitual, en el caso de tener hijos, mantener la vivienda temporalmente hasta que estos sean mayores y venderla más adelante; hasta que alcancen la mayoría de edad, por ejemplo.
En este caso, es importante dejar por escrito el acuerdo para evitar posibles conflictos en el momento de ponerla en venta.
Que ambos cónyuges sean conocedores de todos los pasos a seguir a la hora de vender un piso tras su divorcio, puede marcar la diferencia en la rapidez de la comercialización:
La clave está en que la expareja se desvincule del proceso de venta. Vender una vivienda ya es de por sí un proceso estresante, por lo que, si le añadimos además una situación delicada – como es el divorcio – puede ser aún más tedioso.
¡Pero hay buenas noticias! Vender un piso en común rápido y sin conflictos es posible, solo hay que seguir estos consejos:
¿Se puede vender un piso si uno de los propietarios no quiere?
No. Para vender una vivienda es necesario el consentimiento de ambas partes, excepto por decisión judicial.
¿Quién tiene que hacerse cargo de la hipoteca mientras no se venda el piso?
Los dos cónyuges son responsables del pago hipotecario, por lo que cada uno debe hacerse cargo de su parte (salvo que hayan llegado a un acuerdo distinto entre ambos).
¿Qué impuestos hay que pagar al vender un piso tras un divorcio?
Tras vender una vivienda, los impuestos que se deberán pagar son la Plusvalía Municipal y el IRPF.
¿Hay alguna agencia inmobiliaria experta en divorcios en el Maresme?
Area Real Estate es experta en vender pisos tras un divorcio. Te asesoraremos de forma objetiva en cada paso del proceso, además, actuaremos como mediadores para facilitar siempre una buena comunicación entre las dos partes.
Nos ocuparemos de todos los trámites necesarios para lograr cerrar la venta de forma rápida, justa y sin conflictos.